




Desde los inicios, la Comunidad se ha dedicado fundamentalmente a la búsqueda de Dios, siendo fiel así al carisma Cisterciense, que por fidelidad a la Regla de San Benito, se traduce en un ponderado equilibrio entre oración y trabajo, como se ha ido realizando a lo largo de la historia desde que San Benito en el Siglo VI escribiera la Regla y fuera cauce para vivir el Evangelio. En el momento de la fundación del Nuevo Monasterio (Cister) en el año 1098 los primeros monjes Cistercienses quisieron vivir en toda su pureza la Regla de San Benito.
Como es sabido la espiritualidad Cisterciense, cimentada en la Regla de San Benito puede sintetizarse en la expresión "Ora et Labora". Nuestra Comunidad ha intentado ser fiel a este principio a lo largo de su existencia, acomodándose a las diversas épocas de la historia. En el momento actual, y como fruto de aquello a que en su día nos exhortó el Concilio Vaticano II, la Comunidad ha procurado sentir con la Iglesia; por ello ha acomodado la Liturgia de la Horas a las disposiciones de la Sacrosantum Concilium. Así mismo ha tenido muy presente el Decreto Conciliar sobre la renovación de la vida religiosa (Perfectae Caritatis); la Declaración del Capítulo General de la Orden Cisterciense sobre los principales elementos de la Vida Cisterciense actual (1968-1969) y todo aquello que ha emanado de la Santa Sede y de la Orden para una digna y eclesial renovación de la vida Monástica Cisterciense.
El Oficio Divino ocupa una gran parte de la jornada monástica, y es junto con la Eucaristía el alimento y la expresión de la fe a nivel personal y a nivel comunitario. La "lecctio divina" y la oración personal ocupan espacios importantes en la vida de la monja. El trabajo manual y otras tareas se organizan y están supeditadas, de acuerdo con la Regla de San Benito, a la celebración del Oficio Divino ya mencionado. También la Comunidad goza del adecuado espacio de expansión y relación fraterna durante el día. Merece mención especial el ambiente de silencio que impregna la jornada de la monja para así tener un trato asiduo con el Señor y escuchar en su corazón la voz de Dios.
HORARIO DE LAS CELEBRACIONES LITURGICAS
Laudes: 7,10 horas
Eucaristía: 8,30 horas (días laborables)
9,00 horas (días festivos)
Vísperas: 18,30 horas
Completas: 20,30 horas (invierno)
21,30 horas (verano)
BODAS DE ORO DE PROFESIÓN RELIGIOSA
El pasado 5 de Octubre del 2008, Sor Lourdes Parra Palacios, celebró gozosamente sus 50 años de entrega a Dios y a la Iglesia. Ha sido un motivo de gran gozo para la Comunidad así como para sus familiares, que participaron en la celebración eucarística, uniéndose de este modo a la accion de gracias de la hermana Lourdes y al de toda la Comunidad. Estaba presente en el evento la Presidenta de la Congregación de Castilla, Madre María del Mar Martínez junto con 2 monjas de su Comunidad.
Que estos 50 años de fidelidad sirvan de estímulo a otras jóvenes para que como Sor Lourdes se sientan llamadas a entregar su vida a Dios y a hacer presente el Carisma legado por San Benito, plasmado en su Regla.
Felicitamos de todo corazón a Sor Lourdes por este ejemplo de entrega y servicio en una vida sencilla y evangélica.
Gracias por tu testimonio Hermana Lourdes.

Sala Capitular Báculo abacial